El acicalamiento felino es un comportamiento natural que les permite limpiarse, regular su temperatura y relajarse, siendo normal que eliminen pelo en las heces o regurgiten bolas de pelo de forma esporádica. Sin embargo, la lamedura compulsiva, la presencia de zonas calvas, la piel enrojecida o los vómitos frecuentes son señales de alerta de un problema conocido como hiperacicalamiento. Sus causas principales se dividen entre afecciones de la piel como alergias, pulgas, infecciones o dolor interno, y factores emocionales derivados del estrés o la ansiedad por cambios en su entorno. Para prevenirlo en casa se recomienda realizar un cepillado diario para retirar el pelo muerto, suministrar pasta de malta o fibra para favorecer el tránsito intestinal, mantener al día la desparasitación externa y enriquecer su espacio con juguetes que reduzcan el estrés.

